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martes, 1 de diciembre de 2015

LAS TENERÍAS DE FEZ (marruecos)

Fez es la tercera ciudad en tamaño de Marruecos y una de las cuatro ciudades imperiales de este país norteafricano, junto a Marrakech, Mequinez y Rabat.
Su centro histórico (Fez El-Bali) es Patrimonio de la Humanidad desde 1981 y representa uno de los lugares medievales mejor conservados del planeta.
0-Fez-Marruecos-Gastasuelas
Pasear por su antigua Medina, un laberinto de calles, es como viajar al pasado. Su gran extensión y la distribución anárquica de sus calles hacen que no sea difícil perderse en el interior de esta antigua ciudad imperial amurallada.
Fez tiene la virtud de conservarse como era hace siglos, permitiendo contemplar en sus calles oficios tradicionales que ya se han perdido en otros lugares hace mucho tiempo. Visitar su centro histórico es como viajar al pasado.
4-Fez-Marruecos-Gastasuelas
Un ejemplo claro de estos oficios de otra época es el curtido y el teñido de pieles, materia prima de la famosa marroquinería. El colorido de los productos típicos de cuero que se pueden ver y comprar en cualquier medina de  Marruecos se consigue a través de un laborioso proceso artesanal de curtido y teñido de pieles animales con colorantes naturales que aún se continúa realizando en las Tenerías de Fez, manteniendo la esencia de un oficio con muchos años de tradición.
1-Fez-Marruecos-Gastasuelas
El trabajo del cuero hizo de Fez una ciudad con un peso comercial importante en el siglo XIX pero, hoy en día, se trata más de una actividad de pura supervivencia en un mundo globalizado en el que la industria moderna ha terminado con lo tradicional y el trabajo artesanal.
Marruecos-Fez-Gastasuelas
Las tenerías que se pueden ver en Fez consisten en una serie de “baños” de agua, con diferentes productos y tintes, en los que se sumergen las pieles y se lavan contínuamente para que terminen teñidas de los colores deseados y convertidas en cuero.
2-Fez-Marruecos-Gastasuelas
El trabajo es duro, ya que implica estar empapado durante toda la extensa jornada laboral, llueva o haga sol. Por eso el impermeable es el uniforme principal de muchos de los operarios de las tenerías, al objeto de mantener el cuerpo alejado todo lo posible del agua y de los productos que se manejan durante el curtido.
3-Fez-Marruecos-Gastasuelas
Otra de las características de las tenerías es el fuerte y desagradable olor que genera el tratamiento de las pieles animales que se manipulan, cuya intensidad hace que a metros de distancia del lugar  se puede oler.
Para tener una buena vista de las tenerías de Fez es necesario entrar en las tiendas de venta de productos de cuero existentes en los edificios que rodean la curtiduría. Con buena visión de negocio, los propietarios de los negocios colindantes han abierto amplios miradores hacia las tenerías para que los visitantes se vean “obligados” a pasar a través de las tiendas para poder ver como se trabaja el curtido de pieles.
Fez-Marruecos-Gastasuelas
No cobran nada por acceder a los miradores, pero difícil será que salgáis de las tiendas sin comprar nada. Si sólo pretendéis mirar y no tenéis intenciones de comprar, ya se encargarán los vendedores de convenceros de lo contrario. Son muy amables, pero sobre todo muy persuasivos.

Seguro que tras ver cómo se trabaja en las tenerías de Fez, la próxima vez que os pongáis a regatear el precio de alguna compra en Marruecos, valoraréis de otra forma lo que cuesta hacer un bolso, unas babuchas, un monedero o un simple cinturón de cuero….o no.

viernes, 27 de noviembre de 2015

EL ISLAM. LA CIVILIZACIÓN DEL AGUA

LA AGRICULTURA DE REGADÍO


     Ayna. Albacete
 El  Islam protagonizó  una verdadera  revolución verde (Abderramán Jan) y trajo  a sus  lugares conquistados (como Al Andalus)  numerosas técnicas de regadío y nuevas especies que cultivar.
Muchos de los ingenios para el regadío ya los hemos estudiado en otros momentos: norias, azudescanats, navajos y boqueras, cigüeñales..

A partir del agua disponible, los agrónomos organizaban el espacio y sus posibilidades de cultivo
Si la superficie a regar tenía excesiva pendiente se recurría a crear una serie de terrazas (escalones). En los más elevados se cultivaban plantas de secano (desde los cereales a los olivos).
Ayna. Albacete
En las zonas intermedias y bajas se utilizaba la agricultura de regadío. Para llevar el agua hasta ella se utilizaban aljibes (balsas de agua cubiertas; en la actualidad muchas reconvertidas en lavaderos). Puedes saber mucho más de ellas aquí
  Olmeda de las Fuentes (Madrid)
 Campo Real (Madrid)
Desde ella partían una red de acequias controladas por un pequeño sistema de esclusas que permitían ir regando cada campo con el agua necesaria
Ayna. Albacete
Los propios campos estaban trabajados por medio de un sistema de surcos que permitía que agua fuera recorriendo las parcelas, dejando salir luego sus excedentes de agua a nuevas acequias.
  Ayna. Albacete
Marruecos (Oasis)
Los turnos de riego estaban sumamente controlados y aún hoy existe en Valencia o en Murcia tribunales del agua (de origen musulmán) que arreglan los litigios y problemas entre los distintos regantes.



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LA AGRICULTURA Y EL AGUA

La Agricultura de regadío 
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La civilización de la palmera
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Los oasis
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Lavajos y boqueras

Los aljibes

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Fuentes lavadero
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Azudes
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Canats
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Las buhairas
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Cigoñales o cigüeñales

Norias.

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        Norias de sangre

        Cabo de Gata (Almería)


        Carranque (Toledo)

        
        Alcantarilla (Murcia)

        El molino cartagenero (una aceña de viento)

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     Norias de corriente
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        Las Norias de Hama (Siria)

        Alcantarilla (Murcia) 

        
        Valle de Ricote (Murcia)

    Norias sobre barcas


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La agricultura en Al Andalus


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EL JARDÍN ISLÁMICO

El jardín de los cinco sentidos islámico

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Usos y simbolismo del agua en el jardín islámico. 
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Las buhairas almohades

La Alhambra y el Generalife



El Palacio de Galiana (Toledo taifa)

Textos para imaginar los jardines andalusíes

Los poemas florales

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LOS INGENIOS DEL AGUA


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OTROS

El museo del agua. Vera. Almería
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La hidraúlica nabatea. (Agua en las culturas preislámicas)
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Musulmanes entre el Henares y el Tajuña. La memoria del agua .


LA AGRICULTURA Y EL AGUA

La Agricultura de regadío 
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La civilización de la palmera
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Los oasis
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Lavajos y boqueras

Los aljibes

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Fuentes lavadero
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Azudes
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Canats
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Las buhairas
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Cigoñales o cigüeñales

Norias.

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        Norias de sangre

        Cabo de Gata (Almería)


        Carranque (Toledo)

        
        Alcantarilla (Murcia)

        El molino cartagenero (una aceña de viento)

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     Norias de corriente
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        Las Norias de Hama (Siria)

        Alcantarilla (Murcia) 

        
        Valle de Ricote (Murcia)

    Norias sobre barcas


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La agricultura en Al Andalus


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EL JARDÍN ISLÁMICO

El jardín de los cinco sentidos islámico

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Usos y simbolismo del agua en el jardín islámico. 
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Las buhairas almohades

La Alhambra y el Generalife



El Palacio de Galiana (Toledo taifa)

Textos para imaginar los jardines andalusíes

Los poemas florales

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LOS INGENIOS DEL AGUA


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OTROS

El museo del agua. Vera. Almería
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La hidraúlica nabatea. (Agua en las culturas preislámicas)
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Musulmanes entre el Henares y el Tajuña. La memoria del agua

martes, 24 de noviembre de 2015

AGUA Y AGRICULTURA EN EL ISLAM




Cultivo en terrazas
- Las laderas aprovechan el agua de lluvia disponiendo sus cultivos en terrazas.
- Los sangradores permiten pasar al siguiente escalón una vez se ha mojado suficiente

La cantimplora servía ya para aplacar la sed de los habitantes de la región desde época romana. Esta funda de esparto encontrada en Cartagena protegía una cantimplora romana y probablemente contribuía a refrescar el líquido. El agujero central ha hecho que se dieran varias hipótesis sobre su utilización. Al lado, una interpretación de su uso. 

Partidor de agua

Qanat en construcción. Su extensión por debajo de tierra hacía necesario la construcción de oquedades (lumbreras) que, a modo de chimeneas, actuaban de respiraderos. Servían también para que los regantes accedieran a ellos para efectuar labores de limpieza.

La Alhatara, una simple pértiga con una vasija en el extremo, fue uno de los primeros procedimientos empleados en la región para elevar agua

Interpretación del sistema de abastecimiento de agua de Cartagena romana (basado en las referencias de Elena Ruiz Valderas, Alejandro Egea y M. Martínez Andreu).

Aún cuando la salinidad de los acuíferos c tageneros era alta, existieron pozos en la época romana, como el de San Ginés, esquina Duque y el del mercado tardorromano.

La campana de la Mora, en la catedral, servia para conjurar las nubes y pedir al cielo esa lluvia redentora tan necesaria en la región, pero también se utilizaba para evitar riadas.


Aljibe
-Distintas canalizaciones se encargan de conducir el agua de lluvia hasta el aljibe.
-Antes de llegar al aljibe las aguas pasan al recibidor-decantador-, donde quedan depositadas sus impurezas.
-Una vez que las impurezas sólidas han sido depositadas en el fondo, el agua limpia llega al aljibe, donde queda lista para el consumo. 

Riego con boquera
-Rambla después de un precipitación intensa
- La boquera intercepta las agus de la rambla, desviando parte de las mismas hacia otros canales, que se irán ramificando en otros menores hasta llegar a los bancales. 

Cisterna romana. En la Cartagena romana, por su escasez de agua, fueron fundamentales las cisternas, cuyo uso estuvo muy extendido. Bajo los patios de los hogares solía haber una, que recogía y almacenaba el agua de la lluvia. Las más monumentales de entre las cisternas romanas fueron las rectangulares compartimentadas, que podían ser de dos o de tres naves, con bóveda de cañón. En Cartagena existen referencias de una de estas cisternas en los alrededores del anfiteatro que aprovecharía las aguas que cayesen en la zona y desaguaría cuando estuviese al borde de su capacidad. Un autor del siglo XVIII la describe así: “Tres estancias de piedra muy fuertes; la de en medio más capaz y ancha que las otras dos de los lados; las bóvedas son también de piedra suelta, fabricadas con las reglas de la buena arquitectura”.


Casa romana
- Unos tejados inclinados (compluvium) dirigen el agua de lluvia hacia un patio central (impluvium).
- El agua es conducida hasta un depósito, que podía traspasar el líquido, a su vez, a una cisterna subterránea.
- Un pozo permitía abastecerse de un agua que, por su especial disposición, estaba siempre fresca y en condiciones para el consumo.

Casa árabe
La casa árabe copió el sistema romano de captación de aguas. Gárgolas y conductos coducian el agua hasta un estanque situado en el patio central, y de ahí pasaban a un aljibe que proporcionaba agua para consumo. 



Conducción del agua a través de un qanat. A través de canales y acueductos el qanat llevaba el agua hasta una población o una alquería.
Molino de barcas. Existían ya en el Segura en el siglo XIII. Estos molinos flotantes poseían una rueda vertical, que no se adaptaba al régimen irregular del río y a su red de acequias, por lo que a partir del siglo XV fueron desapareciendo de la región.


Obreros trabajando en un pozo de la nieve. La nieve era conducida a los pozos, donde se almacenaba, compactándola con pesados mazos de madera. En estos habitáculos se conservaba hasta que, al llegar la primavera, era sacada en bloques de hielo y puesta a la venta. En Murcia funcionaron desde el siglo XVI, y su consumo era tenido por muy saludable, por lo que los encargados de su venta estaban obligados a dispensarla a los enfermos que se lo requiriesen a cualquier hora del día.
Pozos de la nieve en Sierra Espuña.
 

Realizando labores de mantenimiento en una acequia. 

 

Sistema de riego

El complejo sistema de acequias y azarbes de la huerta de Murcia semeja al aparato circulatorio del cuerpo humano: dos grandes acequias toman el agua directamente del río, repartiéndolas en cauces progresivamente menores –hijuelas, brazales, regaderas–, hasta llegar a cada uno de los bancales de la huerta. A partir de ahí, las aguas sobrantes se recogen en cauces que se van haciendo progresivamente más grandes –escorredores, azarbetas, azarbes y azarbes mayores– hasta desembocar de nuevo en el río.


La noria de Alcantarilla muestra a la perfección el funcionamiento de estos artefactos: corriente de agua, paletas para mover el mecanismo y arcaduces que suben cargados de agua para depositarla en un cauce distribuidor elevado. 
 

Comparación de los distintos niveles de funcionamiento entre una aceña y una noria de rosario.


Noria de sangre o aceña 

 

Recreación del molino manual o de sangre


Molino de rodezno - llamado en Murcia de rodete-. 





-Molino de regolfo. El agua penetraba hasta la rueda por un estrecho canal - lo que hacia que se acumulara y creciera, produciéndose el efecto de regolfo- hasta llegar al rodete, haciéndolo girar, al tiempo que éste hacia girar también el agua por efecto centrífugo. proporcionando una fuerza añadida.
-Funcionamiento del molino de rodete 
-Esquema de molino cartagenero
-Molino de picar pólvora





-Recreación de unas termas romanas. Ilustración del Centro Arqueológico de los Baños, Alhama.
-Cañerias de ánforas ensambladas por sistema de macho-hembrado conducián las aguiaas sobrantes en la Cartagena romana. 


Molino de esparto. El haz de esparto se coloca bajo el mazo y se majaba, quedando preparado para ser trabajado


Acueducto. Cuando Alejandro Magno emprendió sus campañas en Oriente pudo leer en la Bactriana la siguiente inscripción: "He obligado a los ríos a discurrir por donde yo he querido, es decir por los lugares donde fueran útiles. Así he convertido en fecundas las tierras estériles regándolas con mis ríos. Tal afirmación respondía al orgullo de los primitivos asirios que habían efecturado grandes obras en los ríos Tigris y Éufrates, canalizando y conduciendo sus aguas desde el siglo IX antes de Cristo a otras latitudes que lo necesitaban.


Existían molinos adaptados a numerosas necesidades:
Fragua Hidráulica: La fuerza del agua movía el martillo, facilitando la labor para elaborar todo tipo de herramientas.


Los azudes, kilómetro cero de los regadíos.
El riego de Murcia tiene su origen en el azud de la Contraparada, situado pocos kilómetros río arriba de la ciudad. De él salen las acequias mayores que, ramificándose en otros canales menores, permiten, como aseguraba el licenciado Cascales, que "se gobierne todo el riego".
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 23 de noviembre de 2015

LA NORIA Y EL REGADÍO. EL OLIVAR.

. En el terreno de la agricultura, la sociedad islámica desarrolló importantes innovaciones que supusieron el aumento de la producción agrícola a niveles nunca antes vistos. Es en la época califal (siglos X-XI) cuando la capa forestal alcanzó la máxima extensión en la Península; posteriormente fue disminuyendo ante el avance de la Reconquista. En palabras de Ibn Ábdûn de Sevilla: “La agricultura es la base de la civilización, y de ella depende la vida entera y sus principales ventajas”.
La agricultura, sin embargo, ocupaba a la mayor parte de la población. Los musulmanes introdujeron nuevas técnicas de regadío y nuevos cultivos (arroz, cítricos...).
as bases económicas del mundo andalusí fueron la agricultura, la ganadería y el comercio






















Una de esas innovaciones fue la alternancia de cultivos. Tradicionalmente la estación agrícola por definición había sido el invierno; durante el verano las tierras solían dejarse en barbecho. Sin embargo, la introducción de nuevos cultivos como el algodón, las espinacas o determinadas hortalizas y frutales (la mayoría de origen tropical) supuso el inicio de la estación agrícola en épocas cálidas para que el cultivo se desarrollase. La alternancia de cultivos supuso un mejor aprovechamiento agrícola de la tierra y por lo tanto un aumento del rendimiento de la misma.
Los sistemas de riego fueron otra esfera donde la sociedad musulmana dejó su huella. El agua fue una referencia esencial en Al-Andalus pues aseguraba la fertilidad de la tierra. Los antiguos métodos de riego de época romana y visigoda se encontraban muy deteriorados, además la exigencia de más agua para regar los nuevos cultivos impulsó a introducir innovaciones y mejoras. En este sentido destaca la puesta en marcha de dispositivos para elevar el agua, métodos de adquisición, almacenamiento, canalización y distribución. Algunos ejemplos son las acequias, los azudes, los aljibes, las albercas o las fuentes.
Sistema de riego de época musulmana, para distintos cultivos incluido los olivos
Sistemas de riego musulmanes destinados al regadío de cultivos como el olivo
Todo este desarrollo en el terreno de la agricultura se plasmó en la producción de gran cantidad de obras literarias de la mano de escritores y científicos musulmanes versadas sobre ciencia agrícola. Muchos de estos autores musulmanes eran médicos; el especial interés en los cultivos estaba justificado por los usos medicinales de las plantas.
Algunos de los más destacados escritores del siglo XII son el filósofo Ibn Baÿÿa, más conocido como Avempace; o Ibn Rushd: Averroes. Este último además de hablar en sus escritos sobre las propiedades del aceite de oliva virgen extra ofrece recetas de cocina musulmana aptas para el hombre. Uno de los ejemplos es la descripción que ofrece sobre la preparación de unos huevos fritos con aceite de oliva virgen: "Cuando se fríen en aceite (los huevos) de oliva son muy buenos, ya que las cosas que se condimentan con aceite son muy nutritivas". Muchos de estos escritos fueron posteriormente traducidos al latín y fueron fuente de inspiración para posteriores obras en Occidente.
Manuscrito árabe sobre agricultura
Manuscrito antiguo en lengua árabe sobre ciencia agrícola
En general, la sociedad andalusí tenía gran interés por la naturaleza, la vegetación, las huertas y los jardines. Así lo demuestran los ambientes vegetales que recrearon en los muros de sus propias residencias, destacando especialmente los de La Alhambra de Granada.
Mujeres arabes en ambiente de naturaleza  
Ilustración que recrea el gusto musulmán por ambientes de naturaleza
El cultivo agrícola que más se desarrolló en época andalusí fue el olivo. En la Península Ibérica ya existían grandes plantaciones de olivares desde época romana e incluso antes. De hecho, los textos romanos ya atestiguan la gran presencia de estos árboles en la zona del Aljarafe (al-Sharaf) de Sevilla o en la del Priego de Córdoba. La propia denominación de Córdoba (Corduba en latín) hace referencia a “molino de aceite”. No obstante, con la llegada de los musulmanes este cultivo se intensificó y perfeccionó. Ibn Zuhr en su “Libro de los Alimentos” afirma: “Uno de los mejores aceites, es el puro de oliva, extraído de las aceitunas maduras, sin ningún añadido de sal ni otro elemento”.
El olivo es un cultivo esencialmente mediterráneo, precisa de una temperatura cálida media de los veintidós a los treinta grados centígrados; mientras que en la época fría la media debe superar los cuatro grados. Su cultivo no es excesivamente laborioso. Cuando los musulmanes plantan los olivos lo hacían de norte a sur para facilitar que el viento de este y oeste transcurriese entre los árboles. Hacia el siglo XI podía diferenciarse claramente entre el paisaje de la mitad norte de la Península donde primaba el cultivo del cereal y el de la mitad sur donde predominaba el cultivo de vid, olivo y cítricos.
Las principales zonas productoras de aceite fueron Badajoz, Coimbra, Córdoba, Jaén o Sevilla. Los niveles de producción fueron suficientes para cubrir su propio abastecimiento, e incluso para exportar hacia el exterior tal como explican las palabras de Al-Maqqarî: “Se dice que la gente de Sevilla era muy rica […]. Su principal comercio radica en sus aceites, que envían por barco lejos, al oeste y al este”.
La explotación de la tierra se realizaba a través de contratos de aparcería establecidos entre el amo o señor y los colonos de la tierra, que generalmente eran hombres libres y entregaban al señor un tributo en especie que variaba dependiendo de aspectos como el tipo de cultivo, las épocas y el lugar.
 Agricultores musulmanes desarrollando cultivos como la aceituna
Recreación árabe sobre las prácticas agrícolas en Al-Andalus con árboles frutales al fondo
El aceite de oliva virgen extra y el olivo eran un símbolo de riqueza en el mundo andalusí, pues tenia múltiples usos: alimentario, cosmético, medicinal, como combustible vegetal, como materia prima para ebanistería, para elaborar jabones,…
En las capitales andalusíes la iluminación nocturna se conseguía gracias al aceite de oliva.  Los científicos musulmanes tenían claras las múltiples propiedades beneficiosas para la salud del aceite de oliva virgen extra, principalmente lo aplicaban de manera externa. También el aceite de oliva virgen  era un elemento muy apreciado para elaborar jabones y perfumes mediante el alambique; para ello la aceituna debía recogerse en agosto, antes de que se pusiera el fruto negro para evitar que el agua pudriera el fruto.
Respecto al uso culinario, las sociedades cristianas del norte de la Península utilizaban la manteca de cerdo como grasa para la cocina de alimentos; mientras que en el sur de la Península, la sociedad musulmana empleaba el aceite de oliva virgen extra, que únicamente compitió en esta materia con el aceite de sésamo. Así lo atestiguan escritos como el de Ruperto de Mola donde explica una receta islámica en la que se empleaba aceite de oliva virgen. La popularidad del uso de aceite de oliva virgen extra en la cocina musulmana se debe en parte a que los preceptos dietéticos de la religión islámica toleraban su uso.
La herencia andalusí ha llegado hasta nosotros a través de gran cantidad de palabras que empleamos de manera cotidiana como almazara, acequia o la propia palabra aceite que se deriva del árabe Al-Zeit cuyo significado es "zumo de oliva".
El aceite de oliva se configuró dentro de la civilización musulmana como un bien cultural cuyo valor hemos heredado en la actualidad a través de la Dieta Mediterránea.
El aceite de oliva virgen extra en Al-Andalus

La producción de aceite de oliva virgen extra fue una de las principales fuentes de riqueza de Al-Andalus