Mostrando entradas con la etiqueta MAHOMA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MAHOMA. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de noviembre de 2015

MAHOMA, DIBUJOS ANIMADOS

MONTE Y CUEVA DE HIRA

En la cueva de Hira, según la tradición del Islam, el profeta Mahoma recibió las primeras revelaciones de Alá, a través del ángel Jibreel, que en la tradición cristiana es conocido como el ángel Gabriel.

lunes, 26 de octubre de 2015

MAHOMA . VIDA.

Mahoma, según los musulmanes, es el último profeta de una larga lista de personajes escogidos por Dios, Allah, para transmitir al resto de los hombres su mensaje divino, el camino de la salvación, pero, aparentemente debido a nuestra condición humana lo olvidamos muy rápido. Varios han sido éstos mensajeros, en varias épocas, pero en el mismo lugar: El Medio Oriente, el “Ombligo del Mundo”, el punto de unión entre los tres continentes: África, Asia y Europa.
Representación del nacimiento de Mahoma, en donde él y su madre , Amina,
aparecen con los rostros cubiertos, y de la cabeza del profeta,
una llama que representa su divinidad, al estilo de las aureolas cristianas.
Mahoma nace, alrededor del año 570, en el seno de una honorable familia de la poderosa tribu Quraysh que controla toda el área de la Meca y en ella, La Kaaba, para ese entonces, en la cultura pre-islámica, el principal centro de culto. Huérfano de padre desde su nacimiento, Amina, su madre, lo envía desde muy joven a vivir en el desierto con los beduinos, como era costumbre, para que aprendiese de las tradiciones y desarrollara el carácter, en la severidad del desierto. Es allí, en donde él tiene su primer encuentro con el arcángel Gabriel, si, el mismo de María y también el de Noé, Abraham, Daniel, Zacarías y Jesús, o sea, el mensajero de Dios, al muy buen estilo de Hermes, el dios griego. Mahoma siendo aun muy joven se le aparece el arcángel y le introduce su mano en el pecho, le extrae el corazón y se lo limpia de pecado y tentación, todo eso ante los ojos incrédulos de sus amigos. Esta será la primera vez de muchas en la que el arcángel estará a su lado.
Mahoma, al lado del arcángel Gabriel, visita el infierno, para ser testigo
del castigo que se le aplica a las mujeres que osan llevar el cabello
suelto y así tentar  la lujuria de los hombres.
Poco se sabe de Mahoma, más allá de ese evento, excepto que trabajó como comerciante para su tío, quien estaba encargado de criarlo y alimentarlo, desde la temprana muerte de su madre. Es ejerciendo esa profesión que Mahoma conoce a Jadiya, la que ha de convertirse en su primera esposa, ella es una acaudalada viuda de 40 años y él su joven asistente de 25. Desde el punto de vista actual, algo inconcebible para una mujer, en la ortodoxia del islam: heredar, trabajar y volverse a casar. Pero no sólo eso, cuando Mahoma tiene su siguiente encuentro con el arcángel Gabriel, y éste le anuncia que ha sido escogido para servir de mensajero divino, ella es la primera conversa y por ende es considerada “La Madre del Islam”, financiando a Mahoma en la propagación de la nueva doctrina, una que sólo cree en un Dios, Allah, y ha de convertirse junto a la judía y a la cristiana en las tres religiones monoteístas más importantes del Mundo.
Mahoma recibe las revelaciones del arcángel Gabriel en la cueva Hira,
en La Meca, en el año 610, evento que da inicio al Ramadán.

El matrimonio fue feliz y monógamo por 25 años, algo muy raro para la época, pero es la tradición que un hombre se puede casar tantas veces quiera, siempre y cuando, pueda mantener a todas sus mujeres al igual que a la primera. En el caso de Mahoma es Jadiya la del dinero. Tuvieron seis hijos. A su muerte, en el 619, Mahoma queda desbastado, siendo conocido ese evento como “El Año de los Dolores” y la coloca a ella en el rango de las Cuatro Mujeres más Perfectas junto a: Miriam, la hermana de Moisés, María, la madre de Jesús y Fátima, su hija adorada, esposa de Alí. A lo largo de su vida Mahoma se casa por los menos doce veces más, siendo la más importante de éstas esposas, la tercera, Aisha, cuarenta años menor que él, quien a pesar de no haberle dado hijos, es la fiel heredera de su legado.
Mahoma predica la nueva fe, el monoteismo y la adoración a Allah.

Al año siguiente Mahoma es elevado a los cielos y es transportado desde La Meca a Jerusalén, evento que se conoce como Isra y Miraj, muy parecido a la "Transfiguración" de Jesús días antes de la crucifixión. En el cielo, Mahoma se reúne con los profetas anteriores: Abraham, Moisés, Noé y Jesús, entre otros, para reiterarle su función como profeta divino y mensajero de Allah, y al caer, lo hace nada más y nada menos que en el centro de la montaña Moira, en pleno corazón de Tierra Santa, donde antes había estado erigido El Templo Judío, razón por la cual los musulmanes después construyen allí El Domo en la Roca, para conmemorar el milagroso evento y generar, sin intención, un gran roce entre ambas religiones.
El Isra y la MirahMahoma sube al cielo guiado por el arcángel Gabriel.
La propagación de la nueva fe no fue tarea fácil y las luchas fueron constantes, Mahoma era considerado hereje, y en consecuencia, debía ser perseguido y destruido. Para los líderes de la tribu, atentaba en contra de lo preestablecido y al profetizar el monoteísmo afectaba la peregrinación a La Kaaba, para ese entonces centro de culto de los muchos dioses de la zona, alrededor de unos 360, y en consecuencia negativo para el negocio, en una época en donde el “turismo religioso” era la práctica común de todas las religiones. Esta persecución sistemática conllevó a La Hégira, migración masiva de Mahoma y sus seguidores, a la ciudad de Medina, para salvar sus vidas, predicar el islam y aumentar el número de fieles para el contraataque. La Hégira, acaecida en el año 620, representa el primer año del calendario musulmán.
Mahoma coloca "La Piedra Negra" en una de las esquinas externas de La Kaaba.
Muchas fueron las peripecias, para poder sobrevivir, junto a su creciente séquito, hasta su triunfal regreso a La Meca, diez años después. La verdadera fe triunfó y el arcángel Gabriel ayudó en varias oportunidades. Mahoma de inmediato entró en La Kaaba, sacó todos los ídolos que contenía y cerró sus puertas para evitar más idolatría, excepto por "La Piedra Negra" (un meteorito), mítico regalo de Allah a los humanos, que vincula al Cielo y a la Tierra y que está en la actualidad en uno de los extremos exteriores de La Kaaba. Rápidamente la fe islámica, adaptada a la idiosincrasia particular de cada tribu, para extenderse de tal manera y tan rápido, que entró en conflicto directo con la otra fe en expansión: el cristianismo.
Mahoma y La Kaaba, en La Meca, como el centro del islamismo.
En esta imagen representado como debe ser, con el rostro cubierto.
Si uno profundiza un poco más, encuentra un gran paralelismo entre la vida de Jesús y la de Mahoma, pero una de las grandes diferencias existentes entre ambos es la reiteración del profeta del islam, en ser considerado tan sólo un mensajero divino, para evitar así, según él, el error de los seguidores de Jesús, y la tergiversación del mensaje celestial, al transformarlo en hijo de Dios. Pero a pesar de su esfuerzo y las precauciones que tomó, al insistir que ninguna imagen de él fuera representada, algunas se hicieron y aunque en muchas de ellas sale con un velo sobre su rostro, él, Mahoma, es idolatrado.

domingo, 28 de septiembre de 2014

RETRATO DE MAHOMA por los Bizantinos

El blasfemo y obsceno Mahoma, a quien los sarracenos llaman su profeta, en su genealogía desciende de la diseminada raza de Ismael, hijo de Abraham. Nizaros, el descendiente de Ismael, es proclamado el padre de todos ellos. Él engendró dos hijos, Moundaros y Rabías. Moundaros engendró a Housaros y Kaisos y Themines y Asandos y varios otros cuyos nombres son desconocidos, uqe fueron repartidos en el desierto Medianita y criaron sus rebaños habitando en tiendas. Y hay otros más allá, que no son de la misma tribu, sino de Iektan, los llamados Homeritas, los Amanitas. Y la historia va más allá de éstos. Este Mahoma, siendo necesitado y huérfano, trabajó prestando sus servicios a una mujer de buena posición económica, su pariente, de nombre Chadiga, para cuidar sus camellos y comerciar para ella en Egipto entre los forsteros y en Palestina. Después, de a poco, se congració con la mujer, que era viuda, y se casó con ella. Ahora, durante sus visitas a Palestina, entre judíos y cristianos, siguió algunas de sus doctrinas e interpretaciones de las Escrituras. Pero, como estaba enfermo de epilepsia, su esposa, una noble y adinerada señora, fue mirada en menos por su unión con este hombre, que no sólo era desposeído sino un epiléptico dentro del negocio, y así él la engañó alegando: "Yo contemplé una visión del Ángel llamado Gabriel, y siendo incapaz de resistir su visió, caí"; y se le creyó porque un cierto Arriano, que pretendía ser un monje, testificó falsamente apoyándolo para obtener ganancia. La mujer fue de esta manera obligada a ceptarlo y proclamar a otras mujeres de su tribu que él era un profeta. Este fraude alcanzó los oídos de un hombre llamado Boubachar. Pues bien, la mujer murió y dejó a su marido como sucesor y heredero, y él llegó a tener una notable y muy buena situación económica y su malvada impostura y herejía se sostuvo en el distrito de Ethribos y el loco sujeto enseñó a quienes creyeron en él, que quien mata a un enemigo o es muerto por un enemigo entra al paraíso, y todo el resto de sus insensateces. Y ellos rezan, a menudo, a la estrella de Afrodita, que ellos llaman Koubar, y en sus síplicas lloran: "Alá wa Koubar", que significa, "Dios y Afrodita". Porque ellos llaman a Dios "Alá" y "wa" lo ussan para la conjunción "y" y ellos llaman la estrella "Koubar", y así ellos dicen "Alá wa Koubar". (Constantine Porphyrogenitus, De Administrando Imperio, Greek text edited by G. Moravcsik, English Transl. by R. Jenkins, Corpus Fontium Historiae Byzantinae, Trustees for Harvard University, vol. I, Third Impression, 1993 (1948), Washington, Cap. 14. Trad. del inglés por Carmen Noziglia.)

jueves, 24 de noviembre de 2011

VIDA DE MAHOMA

http://www.youtube.com/watch?v=KhGmMxzlLuE&feature=related

martes, 16 de noviembre de 2010

MAHOMA


Mahoma nació (570 d.C.) en la ciudad de La Meca, una ciudad comercial en la encrucijada de dos imperios: la Persia de los sasánidas y el Imperio Bizantino (cristiano). La ciudad era famosa por su riqueza, su administración y sobre todo por su templo, la célebre Kaaba. Todos los años acudían miles de peregrinación desde toda Arabia a venerar la "piedra negra" en el templo. Mahoma perdió muy pronto a sus padres y fue educado por su abuelo y luego por su tío. A los 25 años, entró al servicio de Jadiya, una rica viuda con la que se casó y tuvo tres hijos y cuatro hijas. Caravanero como su padre, viajó por Siria, Yemen, Omán y Abisinia. A menudo se retiraba a meditar cerca de La Meca, a la cueva de Hira. Fue allí donde tuvo la primera visión del ángel Gabriel, diciéndole: "Yo soy Gabriel, el ángel que Dios envía a anunciarte que te ha escogido por mensajero encargado de llevar a los hombres su revelación". Dos temas predominan en sus primeros sermones: el de un Dios único al que hay que someterse, y el de un Juicio Final, antes de la resurrección.

Después de sufrir múltiples persecuciones, intentó convertir a los peregrinos de La Meca, pero no tuvo mucho éxito. Se fue entonces a la ciudad de Medina-al-Nabí ("ciudad del profeta"), desde donde partieron pequeños grupos de fieles para difundir la fe islámica. Este acontecimiento tomó el nombre de Hégira (la emigración). Fue el 24 de setiembre del año 622. Esta fecha se convertiría para los musulmanes en el punto de partida del nuevo calendario: el año 1 de la Hégira.

En enero del 630, Mahoma entró triunfante en La Meca, destruyó los ídolos, pero proclamó una amnistía que le valió el apoyo del pueblo convertido. De este modo, habiendo extendido progresivamente su autoridad (religiosa y política) sobre la mayor parte de Arabia, se dirigió contra Siria y contra el Imperio Bizantino.

Murió en el año 632.

Después de la muerte de Mahoma, algunos de sus discípulos admitían la tradición, la sunna, mientras que otros eran partidarios de Alí, primo y yerno del profeta. Los primeros son los sunitas, que son la mayoría del Islam (90%) y los otros son los chiítas.